Publico| 14.11.2017
Jairo Vargas
A finales de agosto, la organización europea de extrema derecha Generación Identitaria daba por terminada su misión Defend Europe, una iniciativa xenófoba y que ha puesto en riesgo la vida de cientos de migrantes y refugiados en el Mediterráneo, a los que ha intentado bloquear dificultando las labores de rescate de diferentes ONG que trabajan salvando vidas en la ruta migratoria hacia Europa más mortífera.
La mayoría de la tripulación, jóvenes militantes del grupo xenófobo, desembarcaron en Malta y volvieron a sus respectivos países celebrando el “éxito” de su misión. Han pasado todo el verano dando vueltas por el Mediterráneo, hostigando a las ONG en la zona de rescate (SAR) de las aguas libias e interfiriendo en las señales de radio de los barcos de rescate, a los que pedían que cesaran en sus labores porque colaboraban con el tráfico ilegal de personas.