El Diario Vasco | 28.09.2017
El Lifeline despacha a guardacostas libios que dispararon al aire para recuperar a los refugiados. Mañana regresará a Malta para efectuar un cambio de tripulación y comenzar el domingo la segunda misión de Maydayterraneo
ESTRELLA VALLEJO
El Mediterráneo sigue siendo testigo del miedo, el hastío y de las ansias de huir de quienes se arrojan al mar esperanzados por que alguna embarcación de salvamento les intercepte por el camino, porque saben que de lo contrario no llegarán a tierra con vida.
El martes, el Lifeline, que inició su primera misión de rescate denominada Maydayterraneo el pasado día 22, logró rescatar a 315 personas que trataban de alcanzar Europa. «Estamos satisfechos», reconocía ayer el donostiarra Iñigo Gutiérrez, uno de los fundadores de la ONG Salvamento Marítimo, en una entrecortada conversación desde el barco que permanece alerta en aguas del Mediterráneo Central.